Mostrando entradas con la etiqueta robótica diseño emocional cibernética innovación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta robótica diseño emocional cibernética innovación. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de julio de 2009

Robótica emocional vs robots emocionales

Según la Federación Internacional de Robótica (IFR), un robot de servicio es un robot que opera de forma parcial o totalmente autónoma, para realizar servicios útiles para el bienestar de los humanos y del equipamiento.

Ya estamos acostumbrados a escuchar sobre las bondades de la domótica.

Ahora es el momento de que otras tecnologías se abran paso y demuestren sus posibilidades en el hogar.

Y aunque ha cobrado popularidad el robot de cocina, la robótica de servicios va más allá. Estamos hablando de entes cibernéticos con inteligencia artificial que interactúa con los humanos en base a criterios de inteligencia ambiental o interacción con las personas.

No obstante, hay algunos factores que influyen en la aceptación de la robótica y la cibernética, en toda la extensión de su significado, que hay que vencer. Y no me refiero solo a la imagen que el cine americano de ciencia ficción está ofreciendo (véanse los ejemplos de Terminator o Yo Robot. Aunque me gusta mucho más la visión que se ofrece en “el hombre bicentenario”). Me refiero más bien al estado del arte de la robótica y los propios avances tecnológicos.

Los factores importantes que influyen en la implantación exitosa de un robot de servicios son los interfaces H-M desde el punto de vista sensorial.

Y en este sentido, no se puede descuidar los factores emocionales, y no solo ergonómicos,  a la hora de diseñar estos interfaces y tender hacia los naturales.

El estudio de robots emocionales se caracteriza por la sintetización e imitación de las emociones humanas, al igual que por hacer reaccionar al robot ante ciertas emociones humanas previamente aprendidas o programadas. Por el momento sólo se están consiguiendo prototipos que dan un poco de “grima”.

Sin embargo, la robótica emocional trataría de buscar aquellos factores humanos que ayudarían a la integración de robots en el ambiente de las personas y en su día a día.

Estamos hablando de reducir el impacto emocional que supone la inclusión de nuevos elementos tecnológicos en el día a día de las personas, de aquí que los interfaces naturales y el diseño de estos cobra vital importancia.